A ti señora bonita
Que me vienes a educar
En el arte de enseñar
Con tu preciosa boquita
Que cuando la miro quita
Mi función respiratoria
Y me exaltas la amatoria,
Te quiero decir lo tanto
Que impresionaste este santo
Con tus labios de ambrosia
Hoy llenas de luz mi vida
Cuando con sutil movimiento
Mueve tu cadera el viento
Voluptuosa y tan querida
Y es que tu derriere aviva
Mis impulsos animales
Y para colmo de males
Cuando miro tu cintura
Veo la droga que me cura
Mil dolencias y cien males
Con tigo el tiempo no existe
Y si te vas se detiene
Sin ti mi vida no tiene
Aliciente y vivo triste
Señora, a ti que viniste
A ilusionar mis sentidos
Y dejas comprometidos
Sentimientos tan profundos
Te amaria en siete mundos
Por los siglos de los siglos
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